Nada más entrar en el centro los imprescindibles… la imponente Grand Place (de día y noche)… con sus espectaculares edificios. Os recomiendo ir a un sitio de información turística y si podéis pedid mapa en el hostal/hotel, porque lo cobraban! Seguid los clásicos… la Grand Place, el ayuntamiento, la bolsa y algo que me impresionó el Palacio Real. Al otro lado del parque el Parlamento. La catedral majestuosa y… gratuita, merece la pena verla.

Y mis recomendaciones son subid hasta la Plaza Poelaert, en frente del Palacio de Justicia con los ascensores para poder ver vistas preciosas de la ciudad. Otra opción es desde lo alto del Museo de Instrumentos Musicales y sino pasad por delante, el edificio es precioso.

Para comer es genial el restaurante al lado de la Grand Place Chez Leon donde degustar exquisitos mejillones en salsa con patatas fritas y una cerveza por 15 euros si es antes de las 15pm. Además de esta oferta hay muchísimas variedades de mejillones con salsas.

No puede faltar una cerveza en el Delirium Tremens famoso por su carta con más de 2000 tipos de cerveza que obstenta el record Guinness.

Una diversión más de la ciudad es localizar aparte del famoso Manneken Pis (la fuente con el niño meando, en el cruce de Rue du Chêne y Rue l’Etuve), la muñeca (Jeanneke Pis, en frente del Delirium Tremens) y… hasta el perro! Zinneke Pis (entre Rue des Chartreux y Rue du Vieux Marché aux Grains).

También podéis ir con la línea 6 de metro hasta el Atomium y haceros fotos divertidas o subir y ver las vistas desde arriba.

No dejéis Bruselas sin comeros un gofre o probar el chocolate belga! Es realmente delicioso